Cuando éramos pequeñas, el acto de ducharse se presentaba como una rutina más, muchas veces aprendida de manera intuitiva o siguiendo las pautas que nuestras madres nos enseñaron. Sin embargo, los tiempos han cambiado y, a través de diversas fuentes de información, incluyendo medios de comunicación y redes sociales, hemos tenido la oportunidad de aprender cómo lavarnos el pelo correctamente.
¿Acaso lo hacíamos bien antes?
La respuesta es negativa. A menudo, caemos en errores comunes que, aunque parece que no tienen consecuencias graves, afectan la salud de nuestro cabello. Las recomendaciones de expertos en el cuidado del cabello, como el farmacéutico Eduardo Senante, son cruciales para entender la importancia de un adecuado ritual de lavado capilar.
Errores comunes en el lavado capilar
Senante señala que, aunque el agua suele ser asociada a momentos de relajación, en realidad puede afectar negativamente tanto al cuero cabelludo como al pelo. Usar agua caliente no solo debilita la fibra capilar, sino que, además, hay otros errores comunes al aplicar champú. Según el farmacéutico, muchas personas utilizan demasiado producto, lo cual resulta contraproducente.
- Uso excesivo de champú: Aplicar demasiado producto, sobre todo si contiene sulfatos, puede secar y sensibilizar el cuero cabelludo.
- Champú en el pelo: La mayoría crea espuma en todo el cabello, cuando en realidad debería aplicarse en el cuero cabelludo.
- Frotar en exceso: Esta acción puede causar un daño significativo a la fibra capilar.
- No enjuagar adecuadamente: Dejar residuos de champú puede afectar la salud del folículo y, a la larga, provocar caída.
Paso a paso para un lavado efectivo
La clave está en adoptar un lavar cabello más consciente, lo que los expertos llaman lavado “slow”. Esto implica dedicar tiempo y atención a cada fase del proceso. Aquí te presentamos los pasos esenciales:
- Utiliza agua tibia, evitando temperaturas extremas. Un aclarado final con agua fría puede mejorar el brillo.
- Aplica champú solo en el cuero cabelludo y masajea suavemente con las yemas de los dedos.
- Deja que la espuma que se forma descienda suavemente hacia las puntas, donde aplicarás el acondicionador.
- Incorpora una mascarilla semanal para tratar puntas secas o cabellos coloreados.
- Sé seco tu cabello con suavidad, utilizando una toalla de microfibra, y no olvides aplicar un protector térmico si usas herramientas de calor.
Recomendaciones específicas según el tipo de cabello
Para quienes tienen pelo graso, es aconsejable usar champú con sulfatos, aunque es recomendable alternar con opciones sin sulfatos de vez en cuando. Si tu cuero cabelludo es seco, sensible, prioriza el uso de champús sin sulfatos, limitando los champús con sulfatos a cada dos semanas.

























